Mi experiencia con el nudismo

Ser una mujer cansada de la rutina y ejecutando hábitos del diario vivir tomé la decisión de buscar algo con el cual lograra sentirme tranquila, relajada pero sobre todo libre.

Al principio muchos amigos y amigas proponían actividades las cuales terminaban siendo las mismas de todos los fines de semana como salir a comer, ir a cine, ir a bailar, comprar ropa entre otras. Al finalizar la actividad terminaba tranquila y en ocasiones más cansada de lo que estaba sin embargo, aún seguía sin completar esa sensación de libertad.

Así que, empecé esta ardua búsqueda por mi cuenta de actividades donde pudiera tener esa sensación. El inicio como en todo lo que hay en esta vida no fue nada fácil debido a tener de manera latente los sentimientos siempre encontrados por el simple hecho de los inminentes peligros que una mujer está expuesta en una sociedad tan violenta y los constantes comentarios en los que puede uno estar expuesto con las personas más allegadas.

Al principio, prevalecían actividades de parejas o intercambio de las mismas, las cuales no eran de mi interés, después encontré grupos nudistas los cuales me llamaron la atención aunque actualmente muchos de estos se encuentran fuera del país hasta que encontré en una red social un grupo llamado “Nudismo Colombia” donde encontré una frase que me convenció de manera rotunda:

“Si su foto de perfil es un pene por favor JAMÁS asista a nuestros eventos”.

Con esa frase supe que podría hallar un grupo donde la desnudez fuese compartida acompañada del respeto. Al empezar a ser seguidora del grupo Nudismo Colombia encontraba diferentes de actividades las cuales podía participar. Además, seguía leyendo algunos comentarios de los seguidores que por lo general eran sobre lo sensacional que era participar y las vivencias de las personas. Por otro lado, las constantes recomendaciones de las actividades me convencían cada día más de ser partícipe.

Asimismo, encontraba actividades en pareja pero a diferencia de otras páginas en este grupo constantemente se mencionan que estas no tienen connotación sexual. Aun así, las actividades de pareja no me llamaban la atención debido a que seguía en mi búsqueda de actividades en solitario debido a considerarme a mí misma como una mujer excepción de la regla cuyo objetivo es romper esquemas y estereotipos de cómo vivir la vida con tal de lograr lo que se desea.

Foto: Simón al Desnudo

Después de un tiempo de lectura y comentarios me encontré con la oportunidad de asistir a Yoga al desnudo, se encontraba los horarios y el número para obtener más información. Tome la decisión de practicar esta actividad debido a tener experiencias con esta actividad física y mental.

La comunicación fue de manera escrita totalmente clara y concisa no puedo negar que la ansiedad y el nerviosismo fueron protagonistas cada vez que me daban detalles de la actividad. En mi mente llegaban preguntas como ¿Qué debo hacer si alguien hace un comentario que no me agrade?, ¿Estaré sola en la actividad? ¿Qué tan segura es la zona donde realizaré la actividad? Pero la pregunta que siempre rondó fue ¿es esta la actividad que llenará mis expectativas?

El día llegó y volvieron los sentimientos encontrados con las preguntas y sus infinidades de respuestas sin embargo, mantuve la firmeza en realizar la actividad. Algo curioso del día fue que del mismo nerviosismo no encontraba la dirección y resultó ser que estuve dando la vuelta a la manzana durante media hora. Al entrar al lugar, me encontré con la profesora que orientaría la actividad. Vale la pena destacar que su amabilidad hizo que mis nervios disminuyeran debido a que una mujer dirigía la actividad además, su actitud fue muy positiva y muy agradable pero lo más importante fue la sensación de tranquilidad que logre a tal punto de sentirme como si estuviera en casa.

Foto: Simón al Desnudo

Como una manera de romper el hielo ella realizó preguntas que en mi opinión son de rigor las cuales le ayudan a tener un pequeño preámbulo de las personas que llegan nuevas a esta actividad, también hablas con las demás personas que también participan. A pesar de ser la única mujer que participó en yoga, mi ansiedad había desparecido, en total éramos solamente cinco personas las cuales conversábamos El respeto entre las personas y escuchar la opinión de los demás primo y en ese instante sentí que no había ningún peligro inminente.

Al empezar la actividad se encontraba un espacio para dejar los elementos personales, solamente tenía que llevar consigo una toalla. El desnudo fue de manera paulatina, los participantes mirábamos hacia la pared y escuchábamos lo que la profesora indicaba. La primera parte fue levantar mis brazos y ser consiente de toda la ropa que llevaba de la cintura hacia arriba la cual me despoje de acuerdo a la instrucción dada por la profesora, de nuevo al levantar mis brazos siento como el aire roza sin senos y mi pecho descansa luego, al estar en cuclillas y despojarme de la ropa que tenia de la cintura para abajo siento como mi piel puede tener un grado de elasticidad sin tener presión alguna.

Después del quedar totalmente desnuda dejaba de mirar la pared y empezábamos los ejercicios de yoga los cuales estaban acompañados de una música muy amena hubo momentos donde sentía que me observaban pero eso no me incomodó.

Cada minuto vivido en la actividad sentía como mi cuerpo y cada centímetro de mi piel descansaba, supe de la presión y la carga que la ropa puede tener consigo y que tan consiente soy de mi respiración que a decir verdad dentro de la rutina se realiza de manera tan automática que no me daba cuenta que el respirar es la vitalidad de nuestro cuerpo.

En ese instante entendí que la desnudez era lo que estaba buscando. Esta es una manera donde puedes encontrarte consigo mismo, saber que no hay prejuicios que el otro se encuentra en igual de condición a tí, tiene su espacio y se puede compartir. La desnudez no mira si eres rico o pobre si tienes muchos estudios o eres analfabeta si tu vida es perfecta o llena de caos. Para mí simplemente fue el momento y el espacio perfecto para ser consiente de mi cuerpo, lo hermoso que es y cuente una historia a los demás de la manera más respetuosa. Después de los continuos movimientos en yoga el cuerpo se calienta y tiendes a sudar. Una ventaja de realizar yoga al desnudo es el no tener que preocuparte si se te nota la sudoración, debido a que esta simplemente se evapora con naturalidad.

Finalizando la actividad hay un momento de relajación y meditación, en ese instante las preguntas desaparecieron la ansiedad y el nerviosismo estuvieron en un segundo plano. Ante esto aprendí tres cosas, la primera es saber que realizar actividades al desnudo implicó encontrar personas que no te juzgan, sino seres humanos que respetan y comparten el espacio del otro, lo segundo fue conocer la veracidad de los comentarios del grupo Nudismo Colombia me sigan motivando a ir a diferentes actividades y lo tercero fue el sentirme orgullosa de mi misma en realizar actividades por mi cuenta saber que encontré algo que completó mis expectativas y a la vez, tener presente que el estar denuda es mayor libertad que no solo el cuerpo sino la mente pueda tener y así lograr que el nudismo pueda hacer parte de mi vida de mí tranquilidad y el inicio de algo inigualable.

Por: Natha
Twitter: @FlorDeEbano_

By | 2019-03-10T13:57:14-05:00 marzo 10th, 2019|Artículos|0 Comments

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